La jornada laboral interminable en una Europa con horarios flexibles

Introducción

Uno de cada cinco trabajadores de la Unión Europea afirma que se pone en contacto con él por motivos laborales fuera de su horario laboral varias veces al mes. Si aplicamos esta cifra a la población activa de la UE a finales de 2024, esto equivale a unos 39,4 millones de trabajadores. El contacto habitual fuera del horario laboral es consecuencia de una transformación a largo plazo de la cultura laboral que se ha producido en paralelo a la creciente digitalización del trabajo. La jornada laboral se prolonga más allá de las horas acordadas contractualmente para un número significativo de trabajadores, y algunos lo viven con tanta frecuencia que es como si estuvieran de guardia.

El próximo informe de Eurofound Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar de la UE tras la pandemia: los efectos sobre la calidad del tiempo de trabajo analiza este fenómeno, basándose en nuevos datos recopilados por la Encuesta Europea sobre las Condiciones de Trabajo (EWCS) en 2024.

La disponibilidad constante está relacionada con el estrés laboral

El análisis de los datos muestra claramente que la frecuencia con la que se contacta a un trabajador fuera del horario laboral está relacionada de forma directa y proporcional con sus niveles de estrés. Entre quienes reciben contactos a diario, 6 de cada 10 (59 %) afirman sufrir estrés en el trabajo siempre o casi siempre. En el extremo opuesto de la escala, entre quienes nunca reciben contactos fuera del horario laboral, esta cifra desciende al 17 %. La disponibilidad constante no es una característica neutra de la vida laboral moderna: conlleva un coste demostrable en términos de tensión mental y un mayor conflicto entre la vida laboral y la personal.

La carga de trabajo, un factor clave

¿Cuáles son las causas subyacentes a estos contactos fuera del horario laboral? Los resultados de la EWCS 2024 muestran que el factor más inmediato es la carga de trabajo. Cuando los empleados no disponen de tiempo suficiente para completar sus tareas durante el horario laboral normal, es más probable que el trabajo se extienda más allá de las horas contractuales y que se contacte con los trabajadores fuera de la jornada laboral.

Las modalidades de trabajo flexible y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) también son factores, pero funcionan de manera diferente. La flexibilidad se asocia a un mayor número de contactos fuera del horario laboral. Entre los empleados con horarios flexibles de entrada y salida, el 64 % afirma que se le contacta fuera del horario laboral al menos de vez en cuando, en comparación con el 49 % de aquellos con horarios estándar. Se observa una tendencia similar en función del lugar de trabajo: el 63 % de los teletrabajadores afirma recibir este tipo de contacto, frente al 48 % de los empleados que trabajan exclusivamente en las instalaciones de su empresa. Estas cifras sugieren que la flexibilidad en el horario o el lugar de trabajo puede aumentar las expectativas respecto a la disponibilidad de los empleados.

El uso de las TIC es un factor facilitador que trasciende los distintos lugares de trabajo. Entre los empleados que nunca utilizan las TIC en el trabajo, el 59 % afirma que nunca se le contacta fuera del horario laboral, frente al 38 % de los usuarios de las TIC. Pero incluso entre los empleados que trabajan exclusivamente en las instalaciones de su empresa, los usuarios de las TIC son más propensos a que se les contacte fuera del horario laboral que los no usuarios. Esto indica que la conectividad digital, más que el teletrabajo por sí solo, es un mecanismo clave a través del cual la disponibilidad de un empleado se extiende al tiempo no laboral.

De todos los grupos profesionales, el personal directivo es el más propenso a ser contactado, seguido de los trabajadores de servicios y ventas. Por sectores, la educación y la sanidad registran las tasas más elevadas.

El derecho a la desconexión se ha adoptado de forma desigual en toda Europa

Con el fin de facilitar a los trabajadores la posibilidad de desconectar al final de la jornada laboral, 13 Estados miembros han optado por regular el derecho a la desconexión —el derecho a no responder a contactos fuera del horario laboral sin sufrir consecuencias negativas—: Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y España. Sin embargo, el panorama normativo actual dista mucho de ser homogéneo. En algunos Estados miembros (Bélgica, Francia y España), el derecho se aplica a toda la población activa del sector privado; en otros (Chipre, Grecia, Italia y Eslovaquia), se limita exclusivamente a los teletrabajadores. Su carácter jurídico también varía: desde que los trabajadores no estén obligados a responder (Bulgaria y Croacia) hasta la obligación activa del empleador de no establecer contacto durante los períodos de descanso (Portugal y Eslovenia), pasando por el derecho explícito a desconectarse de las comunicaciones laborales electrónicas (Grecia e Irlanda).

El papel del diálogo social constituye otro eje significativo de diferenciación. En Bélgica, Francia, Luxemburgo y España, la negociación colectiva, tanto a nivel sectorial como empresarial, desempeña un papel central en la definición y aplicación de este derecho. En países como Croacia, Grecia y Portugal, por el contrario, no se han establecido procedimientos específicos para su aplicación.

¿Influye la legislación?

Los datos sugieren que la legislación marca la diferencia, aunque no de forma lineal, ni es suficiente por sí sola. Como se muestra en la figura 1, Francia, que cuenta con una normativa al respecto desde hace mucho tiempo, presenta uno de los niveles más bajos de contacto fuera del horario laboral en la UE, con un 17 % de los trabajadores que declaran haber sido contactados. Irlanda cuenta con un código de buenas prácticas más reciente, pero ya consolidado, sobre el derecho a la desconexión, y el 21 % de sus trabajadores afirma haber sido contactado. Los Países Bajos y Suecia, que carecen de una normativa nacional específica, se encuentran entre los países con el mayor porcentaje de trabajadores contactados fuera del horario laboral, y el 31 % afirma que se les contacta varias veces al mes.

Sin embargo, la legislación no lo explica todo. Los países nórdicos y los Países Bajos tienen una tradición de formas más flexibles de organizar el tiempo de trabajo, por lo que recibir llamadas fuera del horario laboral puede considerarse más «normal» en comparación con otras partes de la UE.

La imagen que se desprende de la EWCS 2024 es la de una tensión estructural en el núcleo de las modalidades laborales actuales. El contacto fuera del horario laboral es una característica generalizada de la vida laboral europea, determinada por la carga de trabajo, la flexibilidad de las modalidades laborales, la función profesional, el sector, la cultura del lugar de trabajo y el contexto institucional nacional. A medida que el trabajo flexible y a distancia sigue expandiéndose, la pregunta es qué enfoque resultaría más eficaz para limitar de verdad el trabajo fuera del horario laboral.


Fuente: The never-ending workday in flexible-working Europe | Eurofound

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