Bruselas condiciona el préstamo de 90.000 millones a Ucrania a que Kiev compre armas a Europa y no a Trump
Del total, unos 60.000 millones serán para gasto militar y los otros 30.000 se centrarán en inversiones de tipo civil, según la Comisión Europea.
Bruselas ya ha dado luz verde al préstamo de 90.000 millones para Ucrania, aprobado por los 27 el pasado mes de diciembre y que se generará a través de deuda comunitaria, tal como se hizo con el fondo de recuperación de la pandemia. Eso sí, hay condiciones: la UE priorizará el gasto militar -unos 60.000 millones- frente a las inversiones civiles-30.000 millones- y estará condicionado ese dinero a que Kiev compre armas a Europa, en un paso que además tiene como efecto colateral un mensaje a Estados Unidos en plenas tensiones con la Administración Trump. Así lo ha presentado este miércoles en la capital comunitaria la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Esta vía se ve despejada después de que los líderes de los Estados miembros no pudieran encontrar la fórmula de financiar las necesidades de Ucrania para 2026 y 2027 utilizando los activos rusos congelados. Esta es una opción que, de hecho, parece totalmente aparcada. Por contra, la Unión rompe del todo el tabú del endeudamiento común a través de un préstamo para el Gobierno de Zelenski. Con todo, la UE se cura en salud y le dice a Ucrania que si con ese dinero quiere comprar armamento a Estados Unidos u otros terceros países tendrá que justificar que no puede encontrarlo en el mercado europeo.
Bruselas aclara que la Unión se reserva el derecho de utilizar los activos rusos inmovilizados en territorio comunitario para reembolsar el préstamo, «en plena conformidad con el Derecho de la Unión y el Derecho internacional». El préstamo de reparación -que se refiere a esos fondos-, tal como se propuso el 3 de diciembre de 2025, no se ha retirado y sigue estando disponible en caso de que los colegisladores decidan seguir adelante con él. El acuerdo entre los 27, eso sí, se adoptó en el marco de la cooperación reforzada, un mecanismo que permite a los Estados miembros colaborar en ámbitos específicos, cuando ha quedado claro que la UE en su conjunto no puede alcanzar los objetivos de dicha cooperación en un plazo razonable, concluye el comunicado.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, la UE y sus Estados miembros han proporcionado 193.300 millones de euros en ayudas globales Kiev, recuerda Bruselas, incluidos 3.700 millones de euros procedentes de los ingresos de los activos rusos inmovilizados. «Más que nadie», sentencia la Comisión, en tres palabras que, dentro del comunicado, también se pueden interpretar como otro aviso a Estados Unidos.
«Todos queremos la paz para Ucrania, y para ello Ucrania debe estar en una posición de fuerza«, comentó Von der Leyen en rueda de prensa junto al comisario de Economía, Vladis Dombrovskis, y la comisaria de Ampliación, Marta Kos. De hecho, sobre todo los 30.000 millones de ‘gasto’ civil tienen que ver con cubrir parte de las reformas que necesita Ucrania para poder entrar a formar parte de la UE.
Para la presidenta de la Comisión este paso es decisivo para Kiev. «Con este apoyo, nos aseguramos de que Ucrania pueda, por un lado, reforzar su defensa en el campo de batalla y fortalecer sus capacidades defensivas, es decir, todas las necesidades militares. Y, por otro lado, mantener en funcionamiento el Estado y los servicios básicos. En otras palabras, las necesidades presupuestarias están cubiertas. Y para nosotros es muy importante enviar una señal muy fuerte que reafirme el compromiso inquebrantable de Europa con la seguridad, la defensa y la futura prosperidad de Ucrania», resumió la dirigente alemana.
Entró entonces Von der Leyen en los matices. «Los fondos se utilizarán para adquirir equipamiento principalmente de Ucrania, de la Unión Europea y de los países del Espacio Económico Europeo«, avisó; EEUU se aleja por ejemplo de esa vía. «Pero si ese equipamiento necesario no es posible obtenerlo en esta región, entonces también podría ser ocasionalmente posible adquirir fuera de la Unión y de la región geográfica que acabo de describir», añadió. La conclusión es clara: preferencia europea, algo que venían reclamando sobre todo países miembros como Francia y Alemania también como manera de contrarrestar a Washington.
Fuentes comunitarias confirmaron que Ucrania necesitaría este dinero como tarde el próximo 1 de abril, aunque Bruselas trabajará para que llegue antes, aunque eso sí todavía falta la firma del préstamo por parte del Consejo y del Parlamento. Eso sí, la Comisión quiere repetir el proceso que ya se hizo con el llamado Ukraine Facility, que fue, comentaron, rápido para las necesidades de Kiev. La idea es que en los próximos meses se concreten las cantidades -del total de 90.000 millones- para 2026, primero, y más tarde para 2027; también tendrá que ser el Gobierno ucraniano, reconocen las fuentes, el que dé una lista de sus necesidades y en base a eso pueda llegar la ayuda.
No quiso quedarse Von der Leyen, no obstante, sin mandar un mensaje a Vladimir Putin. «Es muy importante enviar un recordatorio contundente a Rusia de que nos reservamos el derecho de hacer uso de los activos rusos inmovilizados. Estos activos permanecerán inmovilizados hasta que termine la guerra y hasta que se paguen las reparaciones. También se refleja en el hecho de que Ucrania no tendría que devolver el préstamo hasta que se paguen las reparaciones», recordó la jefa del Ejecutivo comunitario.
«Nuestro apoyo a Ucrania está construido para durar», reaccionó también la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, que celebró esta ayuda masiva para Kiev. «Financiará el apoyo militar que Ucrania necesita para defenderse de la invasión rusa, al tiempo que mantiene en funcionamiento los hospitales, las escuelas y los servicios públicos ucranianos. También mantenemos nuestra opción de utilizar activos rusos inmovilizados en la UE», escribió en redes sociales.

