El acuerdo comercial entre la UE y EEUU sobrevive un año después a pesar de Trump

El presidente estadounidense no ha dejado de poner en peligro el pacto durante sus doce meses de vida, que se cumplen esta semana.


Durante el primer año de vida del acuerdo comercial firmado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de EEUU, Donald Trump, ha visto peligrar su existencia de manera reiterada. De hecho, las amenazas de no cumplir con el pacto y humillaciones del dirigente estadounidense contra los aliados europeos han sido constantes e incluso este mismo viernes el magnate neoyorquino volvió a anunciar la aplicación de una nueva tasa contra el bloque europeo, cosa que muy probablemente vulneraría el acuerdo entre las dos grandes potencias trasatlánticas.

El presidente de Estados Unidos anunció este viernes en un mensaje por las redes sociales que presentaría «cuanto antes mejor» un nuevo «impuesto» contra los Estados miembros como represalia a las multas que Bruselas aplica contra las grandes tecnológicas estadounidenses por incumplir la ley comunitaria. «Estados Unidos no puede ser la caja fuerte de Europa», avisó el dirigente norteamericano. Sin embargo, tras muchas amenazas que han quedado en nada, Bruselas optó por no reaccionar a las palabras de Trump y se remitió al anuncio que había hecho horas antes de mantener un arancel general de entre el 10 y el 12,5%.

Estos porcentajes sí que cumplen con el acuerdo firmado el 27 de julio del año pasado entre Bruselas y Washington, donde se estableció que el máximo que era del 15%. Por este motivo, la Comisión Europea optó otra vez por ver el vaso medio lleno y el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, «valoró positivamente» el anuncio del presidente de Estados Unidos. Así, también obvió que el motivo que alegó el magnate neoyorquino para imponer arancel es que la Unión Europea, así como otras potencias, fabrican productos gracias a mano de obra de «trabajo forzado».

Las amenazas de las últimas semanas son la punta del iceberg de la actitud que ha tenido Trump con la UE, a pesar de que Bruselas insiste en que el acuerdo supuso un antes y un después de las relaciones trasatlánticas y que puso fin a la etapa de «turbulencias» de los primeros meses del segundo mandato del líder republicano. En un comunicado escrito en motivo de primer aniversario del acuerdo, que se cumplió este lunes, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, aseguró que sus doce meses de vida «han sido una historia de cumplimiento, estabilidad y cooperación constructiva».

Ahora bien, la realidad es que Trump no ha dejado de disparar contra los aliados europeos durante todo este primer año, cosa que ha puesto en peligro el acuerdo  y ha retardado en varias ocasiones la tramitación del mismo. El Parlamento Europeo ha frenado hasta tres veces la aprobación final del pacto y, de hecho, no ha entrado en vigor hasta este 1 de julio, casi 11 meses después del apretón de manos entre la presidenta de la Comisión Europea y de Estados Unidos.

La primera vez que la Eurocámara aplazó la tramitación del texto legislativo del pacto fue cuando Trump amenazó con invadir por la fuerza Groenlandia, que es territorio soberano de Dinamarca –socio de la Unión Europea y de la OTAN–. Más adelante, la Cámara tomó la misma decisión por amenazas continuadas del dirigente norteamericano sobre subir los aranceles y, por lo tanto, incumplir con los compromisos pactados. Entre otras peticiones, quería que los aliados europeos se involucraran en la guerra que inició juntamente con Israel en Oriente Medio.

En este contexto, el Parlamento Europeo –e incluso algunos Estados miembros, como Francia– pedían incluir algunas elementos en el texto legislativo del acuerdo, como una cláusula de recisión automática en caso de que Estados Unidos no cumpla con su parte o con que lance nuevas amenazas de invadir territorio de un socio del bloque comunitario. Finalmente, sobre todo por miedo a provocar un enfado de Trump y que reinicie la guerra comercial, la Eurocámara cedió y acordó con la Comisión Europea y los Estados miembros no incluir estas clausulas. Eso así, el pacto caducará justo antes de que se acabe el mandato del magnate neoyorquino y, por lo tanto, se tendría que volver a tramitar en las instituciones europeas.

Los nuevos retos

A pesar de que Trump no ha dejado de amenazar a la UE, Bruselas aún confía en mejorar el acuerdo ya firmado e insiste en que está en discusiones con la administración republicana para rebajar o quitar los aranceles a productos que considera claves. Entre otros, los materiales críticos o la tecnología relacionada con la inteligencia artificial, así como algunos productos que el bloque europeo exporta de manera sustancial a Estados Unidos y son prioritarios para el sector agroalimentario, como el aceite o el queso.

Por el otro lado, el presidente de los Estados Unidos continúa presionando para que la Unión Europea desregule el mercado digital, en el cuál las tecnológicas estadounidenses obtienen grandes beneficios. De momento, aunque las dos partes estan en diálogo permanente por este asunto, Bruselas no cede y mantiene como una linea roja que una potencia extranjera intervenga en su autonomía reguladora. De hecho, durante las últimas semanas, la Comisión Europea ha aplicado múltiples sanciones millonarias a big-tech estadounidenses y ha abierto varias investigaciones contra ellas por incumplir el derecho en materia digital de la Unión Europea.


Fuente: El acuerdo comercial entre la UE y EEUU sobrevive un año después a pesar de Trump | Público

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