Bruselas prepara ya medidas de «emergencia» tras gastarse 22.000 millones de euros extra en energía por la guerra de Irán
Von der Leyen defiende que esas medidas sean «temporales» y basadas en la «coordinación entre los Estados miembros»; presentará la comunicación sobre ellas la próxima semana.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este lunes que Bruselas presentará la próxima semana una serie de medidas «de emergencia» en el marco de las ayudas de Estado para hacer frente a la crisis energética, con un esquema similar al que se siguió durante los primeros meses de la invasión rusa de Ucrania. La dirigente alemana ha comparecido ante los medios y ha defendido que esas medidas sean «temporales» y basadas en la «coordinación entre los Estados miembros».
Los 27 tendrán la energía como tema central en la próxima cumbre de líderes que tendrá lugar los días 23 y 24 de abril en Chipre y esta decisión de la Comisión llega después de que la UE se haya gastado 22.000 millones de euros extra en adquirir combustibles fósiles en 44 días de guerra «sin una sola molécula de energía adicional», dijo Von der Leyen ante la prensa. «Esto muestra el enorme impacto que la guerra tiene en nuestra economía. Incluso si las hostilidades cesan inmediatamente, las disrupciones de energía en el golfo persistirán por algún tiempo», agregó.
«Hemos aprendido que en cualquier crisis, la unidad es nuestra fuerza», ha destacado Von der Leyen, que ha defendido una liberación coordinada de reservas de petróleo si fuera necesario y, entre las actuaciones más inmediatas, a la coordinación a escala europea del llenado de las reservas de gas para el próximo invierno, con el objetivo de evitar que varios Estados «acudan al mercado de forma simultánea y acaben compitiendo entre sí». Bruselas presentará el grueso de esas propuestas el miércoles de la semana que viene, antes de que los líderes los Estados miembros se reúnan el jueves 23 y viernes 24 en una cumbre informal en Chipre.
Bruselas también propondrá a los Veintisiete reducir la demanda energética con iniciativas sobre renovación de edificios y de equipos industriales. La democristiana alemana recordó que la Comisión ya propuso la pasada semana un ajuste técnico del sistema ETS de comercio de emisiones de CO2, al que seguirá pronto otra ronda de retoques antes de afrontar una revisión completa del mercado de CO2 en julio.
Lo que sí ha descartado la jefa del Ejecutivo comunitario ha sido, al menos de momento, la suspensión de las reglas fiscales de la UE. «Ya esta semana consultaremos a los Estados miembro sobre normas más flexibles de ayudas estatales. Esto dará más margen para apoyar a los sectores más expuestos. Mi objetivo es que este marco temporal de ayudas estatales se adopte este mismo mes, de modo que en abril contemos con él», explicó durante su comparecencia.
Bruselas quiere también garantía de que las respuestas nacionales de emergencia no distorsionen el funcionamiento del mercado único. En este sentido, pide limitar las ayudas energéticas como las que ha aprobado por ejemplo el Gobierno español, que redujo el gravamen del 21% al 10% para diésel y gasolina. Y argumenta para ello dos aspectos: el riesgo de déficit y que ve todavía posibilidad de «shock de estanflación».
Es algo que ya dejó claro la pasada semana el comisario de Economía, Vladis Dombrovskis: el Ejecutivo comunitario no se opone a bajar tasas al combustible pero avisa a los gobiernos de que deben ser «medidas temporales» mientras dure precisamente la crisis derivada por el conflicto. «Hay cierta tensión entre el alivio inmediato que puede proporcionar la reducción de impuestos a la energía con los objetivos a medio y largo plazo«, por lo que ha pedido a los Estados miembros que tomen pasos «equilibrados» en este sentido.
Sobre el bloqueo de Ormuz, Von der Leyen aseguró que la situación «es extremadamente dañina», con el cierre del paso, y apuntó que el pacto al que se llegue «deberá abordar las preocupaciones por el programa nuclear y balístico iraní y las acciones para obstruir la navegación» en la zona. En esa situación, ha reclamado que la UE refuerce su cooperación interna y con los socios en el Golfo.
Macron anuncia una conferencia internacional
Estas palabras llegan después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciara la convocatoria «en los próximos días» de una conferencia internacional para trabajar en desbloquear Ormuz. Francia responde así al ultimátum de Trump para que los aliados europeos aportasen soluciones ante la crisis en la zona, ahora agudizada por el despliegue de la Armada estadounidense. El formato estará organizado, aseguró el líder galo, conjuntamente con el Reino Unido.
«En lo relativo al estrecho de Ormuz, organizaremos en los próximos días, junto a Reino Unido, una conferencia con los países preparados para contribuir junto a nosotros a una misión pacífica multinacional destinada a restaurar la libertad de navegación en el estrecho», ha explicado Macron en un mensaje en redes sociales.
El presidente francés espera que ese paso sirva para avanzar en el camino hacia la paz, después de que este fin de semana se rompieran las negociaciones entre EEUU e Irán. «No se debe escatimar esfuerzo alguno para alcanzar con rapidez, por medios diplomáticos, un acuerdo sólido y duradero al conflicto en Oriente Medio. Tal acuerdo debe proporcionar a la región un marco sólido que permita a todos vivir en paz y seguridad», añadió el inquilino del Elíseo.
«Con ese fin, todos los temas fundamentales deben abordarse mediante soluciones duraderas, ya sea en lo que respecta a las actividades nucleares y balísticas de Irán, sus acciones desestabilizadoras en la región, la necesidad de restablecer lo antes posible la navegación libre e ininterrumpida a través del Estrecho de Ormuz, así como la necesidad de garantizar que Líbano regrese al camino de la paz en pleno respeto a su soberanía e integridad territorial. Francia está dispuesta a desempeñar plenamente su papel, como ha buscado hacer de manera constante desde el primer día del conflicto», sentenció.
Este mensaje llega después de que Trump diera un plazo de dos días a los europeos para poner sobre la mesa soluciones para el bloqueo del paso de Ormuz, tal como expresó después de una reunión la pasada semana con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Ya el domingo el presidente estadounidense anunció que la Armada nacional empezará a bloquear todo el tráfico marítimo de entrada y salida en los puertos iraníes este lunes.
El primer ministro británico, Keir Starmer, se ha desmarcado -igual que Macron- de los planes de Trump. «Mi decisión ha sido muy clara: sea cual sea la presión y ha habido una presión considerable, no nos dejaremos arrastrar a la guerra», ha dicho en varias entrevistas el líder laborista este lunes. Cree que «lo más importante» ahora mismo es la coordinación de la coalición internacional de 40 países que lideran Francia y el Reino Unido para «buscar una salida» a la crisis actual. «Esta semana, el Reino Unido y Francia coorganizarán una cumbre para avanzar en el trabajo sobre un plan coordinado, independiente y multinacional para proteger el transporte marítimo internacional cuando finalice el conflicto», resaltó Starmer, en línea con su homólogo francés.
Por otro lado, Von der Leyen ha incidido en que los ataque sobre el Líbano pueden «hacer descarrilar» el proceso de paz, ahora bloqueado tras el fracaso de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos de este fin de semana en Pakistán. «No se puede tener estabilidad en Oriente Medio o el Golfo mientras Líbano esté en llamas. Pedimos a todas las partes que respeten la soberanía del Líbano y que se implemente el cese completo de las hostilidades», comentó la alemana, con el foco puesto también en el papel de Israel en el conflicto.

