Las políticas europeas deben integrar la equidad intergeneracional para reducir las desigualdades y garantizar el futuro de Europa

Mari Carmen Barrera defiende en el Grupo de Estudio del Comité Económico y Social Europeo una estrategia europea con financiación, diálogo social y objetivos vinculantes para que las generaciones futuras no hereden las desigualdades del presente.


La secretaria de Políticas Europeas de UGT y ponente del dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE) sobre la Estrategia Europea de Equidad Intergeneracional, Mari Carmen Barrera, ha defendido, durante la segunda reunión del Grupo de Estudio, que la equidad entre generaciones debe convertirse en un principio transversal de todas las políticas de la Unión Europea.

Durante su intervención, Barrera señaló que el bienestar de una generación no puede construirse a costa de la siguiente y apostó por un nuevo contrato intergeneracional basado en la solidaridad, la justicia social y el diálogo entre generaciones. A su juicio, las decisiones que se adopten hoy deben evaluarse también por su capacidad para mejorar, o al menos no deteriorar, las condiciones de vida de quienes vendrán después.

La ponente destacó que la estrategia no puede limitarse a reconocer los retos demográficos o a promover una mayor participación de la juventud, sino que debe convertirse en un instrumento para reducir las desigualdades sociales, económicas, territoriales y de género. De lo contrario, advirtió, las generaciones futuras heredarán las mismas brechas que afectan hoy a millones de personas en Europa.

Entre las propuestas planteadas figura la creación de un Paquete Europeo de Empoderamiento de la Juventud que incluya medidas para garantizar empleo de calidad, salarios dignos, acceso a una vivienda asequible, salud mental, protección social y la lucha contra la precariedad. Asimismo, defendió incorporar una referencia expresa a la justicia intergeneracional en las transiciones ecológica y digital, recordando que la inacción frente al cambio climático constituye también una forma de injusticia hacia las generaciones futuras.

Barrera subrayó igualmente la necesidad de coordinar y reforzar los instrumentos europeos ya existentes, como el Fondo Social Europeo Plus, la Política de Cohesión, el Pilar Europeo de Derechos Sociales y las estrategias europeas de igualdad y juventud, orientándolos hacia objetivos comunes de largo plazo. En este sentido, reclamó un refuerzo presupuestario que permita financiar políticas de educación, vivienda, salud y protección social, preservando además la política de cohesión como una herramienta esencial de solidaridad entre territorios y generaciones.

Por último, defendió la creación de un mecanismo permanente de diálogo social europeo sobre equidad intergeneracional, con participación de sindicatos, organizaciones empresariales y sociedad civil, así como de un Observatorio Europeo de Desigualdades Intergeneracionales encargado de evaluar, mediante indicadores vinculantes, el impacto de las políticas europeas sobre las generaciones presentes y futuras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *