Informe CE: «Evolución del mercado laboral sectorial: análisis de la dinámica de los salarios y el empleo sectoriales, sus factores determinantes y sus consecuencias sociales»

La Comisión Europea, a través de la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, ha publicado el informe final “Evolución del mercado laboral sectorial: análisis de la dinámica de los salarios y el empleo sectoriales, sus factores determinantes y sus consecuencias sociales”, que analiza la evolución de los mercados de trabajo de la Unión Europea entre 2010 y 2024.

El estudio examina los cambios registrados en el empleo, los salarios y las condiciones laborales en los distintos sectores económicos, así como sus efectos sobre la desigualdad salarial, la pobreza laboral y la cohesión social. Además, incluye previsiones sobre la evolución futura del empleo y los salarios en el contexto de las transiciones digital y ecológica.

El informe concluye que, pese a los avances en convergencia económica y laboral entre los Estados miembros, persisten importantes retos relacionados con la calidad del empleo, la distribución de la riqueza y la protección de las personas trabajadoras en los sectores más expuestos a los procesos de transformación económica.

Los principales hallazgos del informe son los siguientes:

  • Crecimiento desigual del empleo: los mayores incrementos se registran en sectores intensivos en conocimiento, como las tecnologías de la información, los servicios profesionales, la educación y la sanidad. Por el contrario, actividades como la agricultura, la minería y algunas ramas industriales han perdido peso relativo.
  • Evolución salarial positiva, pero limitada por la inflación: los salarios nominales han aumentado en la mayoría de los países, aunque el fuerte incremento de los precios en los últimos años ha reducido el crecimiento de los salarios reales y el poder adquisitivo.
  • Convergencia salarial europea: los países de Europa Central y del Este continúan acercándose a los niveles salariales de las economías más avanzadas, favoreciendo una convergencia progresiva en el conjunto de la Unión.
  • Menor participación salarial en la renta: la proporción de riqueza destinada a remunerar el trabajo ha descendido ligeramente, debido principalmente a cambios estructurales en la economía y al crecimiento de sectores con menor participación salarial.
  • Persistencia de bajos salarios en algunos sectores: actividades como la hostelería, el comercio minorista y determinados servicios administrativos siguen concentrando elevados niveles de precariedad salarial.
  • Relación entre productividad y salarios: los aumentos de productividad continúan siendo un factor clave para la mejora salarial, aunque sus efectos sobre la creación de empleo varían según sectores y países.
  • Importancia de las instituciones laborales: el informe destaca que los salarios mínimos y la negociación colectiva contribuyen a mejorar los salarios y reducir la pobreza laboral sin generar efectos negativos generalizados sobre el empleo.
  • Impacto de las transiciones ecológica y digital: los sectores vinculados a la economía verde y al conocimiento presentan mejores perspectivas de crecimiento, mientras que los más intensivos en emisiones afrontan mayores riesgos de ajuste. Asimismo, la digitalización se asocia a mejoras salariales y de productividad, especialmente entre las personas trabajadoras cualificadas.
  • Riesgo de estancamiento en la reducción de desigualdades: las previsiones apuntan a una posible ralentización de la convergencia salarial si no se refuerzan las políticas orientadas a mejorar la calidad del empleo.

El informe subraya también la necesidad de fortalecer el diálogo social y la negociación colectiva para gestionar los cambios derivados de las transformaciones económicas, tecnológicas y medioambientales. Sin embargo, el informe demuestra que el crecimiento económico y la modernización productiva no garantizan por sí solos una distribución equitativa de sus beneficios.

Por ello, UGT considera prioritario:

  • Reforzar la negociación colectiva y ampliar la cobertura de los convenios.
  • Impulsar mejoras de los salarios mínimos y de las retribuciones más bajas.
  • Garantizar que las transiciones digital y ecológica generen empleo de calidad, acompañadas de formación y recualificación profesional.
  • Promover políticas industriales y de inversión dirigidas a sectores estratégicos con capacidad de crear empleo estable.
  • Reforzar la protección social frente a la pobreza laboral y la exclusión.
  • Mejorar la calidad de los datos laborales y salariales para diseñar políticas más eficaces.
  • Fortalecer el diálogo social y la participación sindical en los procesos de transformación económica.

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