El Consejo adopta una recomendación sobre el capital humano para abordar la escasez de competencias
El Consejo ha adoptado una recomendación sobre el capital humano que ayudará a los Estados miembros a abordar la escasez de mano de obra y competencias en toda la UE, con el fin de impulsar la competitividad y la resiliencia.
El capital humano es el mayor activo de Europa. Ante la persistente escasez de mano de obra y competencias que afecta a sectores estratégicos, desde la salud hasta las tecnologías digitales, la recomendación de hoy supone un paso decisivo para reforzar nuestra competitividad, resiliencia y cohesión social mediante una inversión más eficaz en los conocimientos, las competencias y el potencial de las personas.
Marinos Moushouttas, ministro de Trabajo de la República de Chipre
¿Por qué es necesaria una recomendación?
El capital humano —los conocimientos, las habilidades, la experiencia, la educación y la formación que ayudan a una persona o a un equipo a alcanzar sus objetivos profesionales o personales— es fundamental para la competitividad y la resiliencia económica de Europa. La UE se enfrenta a una escasez persistente de trabajadores y competencias, siendo más acusada en ámbitos de importancia estratégica como la salud, la agricultura, las TIC, la ingeniería civil y la educación.
Se prevé que los avances tecnológicos y las transiciones ecológica y digital aumenten aún más la demanda de nuevas competencias y agraven la escasez existente. Del mismo modo, es probable que los retos demográficos, en particular el envejecimiento de la población, ejerzan una presión adicional sobre los mercados laborales.
La escasez de trabajadores cualificados también puede obstaculizar la inversión y la innovación: en 2024, el 77 % de las empresas de la UE afirmaron que la escasez de competencias era un obstáculo para la inversión a largo plazo.
Abordar la escasez de competencias
En su recomendación, el Consejo insta a los Estados miembros a que aborden la escasez de competencias en sectores que son estratégicamente importantes para la competitividad y la resiliencia de la UE, como las tecnologías digitales, la salud, la agricultura y la defensa.
Reconociendo que cuatro de cada cinco adultos adquieren competencias a través de la formación relacionada con el trabajo, el Consejo también fomenta el desarrollo de asociaciones entre los proveedores de educación y formación, las empresas y otras partes interesadas clave, como los servicios públicos de empleo.
Reforzar las competencias básicas
El Consejo reconoce que muchos alumnos, y en particular los procedentes de entornos desfavorecidos, se enfrentan a dificultades para adquirir las competencias básicas que les permitan participar activamente en el mercado laboral. Por lo tanto, insta a los países de la UE a que impulsen la adquisición de competencias en todas las edades y niveles de educación y formación, prestando especial atención a los grupos desfavorecidos, incluidas las personas con discapacidad. En particular, recomienda garantizar un acceso equitativo a una educación y unos cuidados de la primera infancia de alta calidad, y aumentar el atractivo de la profesión docente.
Formación profesional
Los programas de formación profesional y los programas de aprendizaje suelen percibirse como poco atractivos, a pesar de los altos niveles de empleo de los titulados (en 2024, el 80 % de los titulados en formación profesional tenían empleo). Por lo tanto, el Consejo anima a los Estados miembros a potenciar el atractivo de la formación profesional y los programas de aprendizaje, en particular para los grupos infrarrepresentados, como las mujeres.
Programas STEM
La demanda de profesionales de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) está creciendo, impulsada por los avances tecnológicos, incluido el auge de la inteligencia artificial. Aunque las materias STEM siguen siendo populares entre los estudiantes, alrededor de la mitad de los países de la UE notificaron un descenso en los niveles de matriculación entre 2015 y 2023. El Consejo insta a los Estados miembros a aumentar la capacidad, la pertinencia y el atractivo de los programas universitarios y de formación profesional de nivel superior en STEM, prestando especial atención a las estudiantes mujeres.
Invertir en educación
El Consejo reconoce que las finanzas públicas por sí solas no bastan para colmar el déficit de competencias, en particular cuando se trata de ayudar a los adultos a mejorar sus competencias y reciclarse. En su recomendación, aboga por un enfoque de la inversión en educación, formación y competencias que combine el gasto público con la inversión privada y aproveche iniciativas de la UE como el Fondo Social Europeo Plus e InvestEU. También anima a los Estados miembros a supervisar y evaluar estas inversiones a nivel local, regional y nacional para garantizar que el gasto sea rentable y se base en datos empíricos.
Información sobre competencias
Una información sobre competencias accesible, fácilmente comprensible, específica y actualizada es esencial para unas políticas de formación eficaces y preparadas para el futuro, ya que permite a los Estados miembros prever la demanda futura de una determinada ocupación. La recomendación del Consejo anima a los Estados miembros a desarrollar y aplicar metodologías para el uso de macrodatos e inteligencia artificial con el fin de proporcionar una inteligencia sobre competencias mejor y más oportuna, y a utilizar esta inteligencia con mayor regularidad en ámbitos como la orientación profesional y el diseño de planes de estudios.
Antecedentes
Es la primera vez que el Consejo adopta una recomendación sobre el capital humano como herramienta dentro del Semestre Europeo para hacer frente a la escasez de mano de obra y de competencias. Complementa las directrices de empleo que se adoptan anualmente. El objetivo general del paquete de otoño del Semestre es impulsar la competitividad de la UE, lo que requiere una mano de obra cualificada. La recomendación fue anunciada inicialmente por la Comisión en marzo de 2025 como parte de la Unión de Competencias, y se incluyó en el paquete de otoño del Semestre Europeo que se publicó en noviembre de 2025.

