El CESE aprueba un dictamen que refuerza la protección de los derechos LGTBIQ+ con medidas vinculantes y mayor control del cumplimiento

Mari Carmen Barrera preside el dictamen sobre la nueva Estrategia Europea para la Igualdad LGTBIQ+ 2026-2030 aprobado en el pleno de abril y reclama instrumentos efectivos para garantizar derechos reales en toda la Unión Europea.


El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha aprobado el dictamen sobre la nueva Unión por la Igualdad: Estrategia para la Igualdad LGBTIQ+ 2026-2030, en el que reclama a la Comisión Europea medidas más ambiciosas y vinculantes para combatir la discriminación, la violencia y la exclusión que siguen afectando a las personas LGTBI+ en la Unión Europea y ha puesto como ejemplo las leyes españolas sobre los planes LGTBI en las empresas, así como el reciente acuerdo sobre un protocolo de acompañamiento en la transición de las personas trans en los centros de trabajo. Igualmente, apeló a que la estrategia incluya un mandato a la elaboración de protocolos de actuación para la LGTBIfobia en los centros de trabajo, recogiendo el caso español como una buena práctica europea.

Mari Carmen Barrera, secretaria de Políticas Europeas de UGT y presidenta del dictamen, defendió durante el debate plenario la necesidad de que la estrategia vaya más allá de la sensibilización y las recomendaciones generales. Subrayó que la LGTBIfobia en el empleo exige instrumentos concretos y mecanismos eficaces de cumplimiento en todos los Estados miembros.

Este trabajo se enmarca en el proceso previo de participación desarrollado por UGT en la fase preparatoria de la estrategia. En este contexto, Mari Carmen Barrera y José Álvarez, responsable del área LGTBI de UGT, participaron en la audiencia pública del CESE celebrada en enero de 2026 en Bruselas, donde se debatieron las prioridades de la Estrategia LGBTIQ+ 2026-2030 junto a instituciones europeas y organizaciones de la sociedad civil.

En aquella jornada, UGT defendió la necesidad de traducir la estrategia en derechos efectivos en los centros de trabajo mediante la negociación colectiva, destacando que el empleo es un espacio clave para la integración social y que la discriminación laboral agrava la exclusión. También se insistió en la importancia de establecer políticas concretas con seguimiento, evaluación de resultados y sanciones a las infracciones.

El dictamen del CESE subraya la necesidad de reforzar la supervisión del cumplimiento de la normativa europea en materia de igualdad, vincular la financiación europea al respeto de los derechos fundamentales y avanzar en procedimientos más eficaces frente a los incumplimientos. Asimismo, reclama impulsar la Directiva Horizontal de Igualdad de Trato y avanzar en la prohibición vinculante de las terapias de conversión.

El texto presta especial atención a la protección de las personas trans, no binarias e intersexuales, al reconocimiento basado en la autodeterminación, a la integridad corporal y al acceso equitativo a la atención sanitaria. También refuerza la necesidad de combatir los discursos y delitos de odio en la Unión Europea.

En el ámbito laboral, el CESE aboga por reforzar la cooperación con los interlocutores sociales, impulsar la formación en diversidad y apoyar la creación de entornos de trabajo inclusivos.

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