Informe Eurofound «Sobrecualificados y mal remunerados: el enigma de las disparidades de género opuestas en materia de salarios y educación»

La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) ha publicado el informe «Sobrecualificados y mal remunerados: el enigma de las disparidades de género opuestas en materia de salarios y educación», en el que analiza una de las principales contradicciones del mercado laboral europeo: aunque las mujeres presentan niveles educativos superiores a los de los hombres, continúan percibiendo salarios inferiores y afrontando mayores dificultades para trasladar su formación a empleos de calidad.

El estudio examina la evolución de la brecha salarial de género en la Unión Europea, así como la creciente diferencia en los niveles educativos entre hombres y mujeres, analizando las causas que explican por qué una mayor cualificación femenina no se traduce en una igualdad real en el mercado de trabajo. Asimismo, evalúa el impacto de la segregación educativa y ocupacional y el papel de las políticas europeas orientadas a reducir estas desigualdades.

El informe concluye que la reducción de la brecha salarial ha sido demasiado lenta y que las desigualdades entre mujeres y hombres responden a factores estructurales que van mucho más allá del nivel educativo, entre ellos la segregación ocupacional, la infravaloración de los sectores feminizados y las dificultades de las mujeres para acceder y progresar en los empleos mejor remunerados.

Los principales hallazgos del informe son los siguientes:

  • La brecha salarial de género continúa siendo una realidad: las mujeres percibían en 2023 un salario por hora un 12 % inferior al de los hombres en la Unión Europea, aunque esta diferencia se ha reducido desde el 15 % registrado en 2010.
  • Las mujeres superan a los hombres en educación superior: desde 2010 las mujeres representan la mayoría de las personas graduadas universitarias en todos los Estados miembros y la diferencia continúa aumentando. Actualmente constituyen el 54 % de las personas con estudios superiores en la UE.
  • La mayor cualificación femenina no se traduce en mejores salarios: pese a sus mejores resultados educativos, las mujeres obtienen un menor rendimiento laboral de su formación y siguen registrando mayores dificultades para acceder a empleos acordes con su nivel de cualificación.
  • Las brechas salariales son mayores entre las personas con mayor cualificación: los hombres con estudios universitarios perciben, de media, un 22 % más que las mujeres con el mismo nivel educativo, mientras que entre las personas sin estudios superiores la diferencia se reduce al 11 %.
  • Persisten importantes diferencias en la participación laboral: en 2023 había 4,7 millones de mujeres tituladas universitarias desempleadas entre 25 y 54 años, frente a 2,2 millones de hombres con el mismo nivel educativo.
  • La segregación ocupacional sigue siendo uno de los principales factores de desigualdad: las mujeres continúan concentrándose en sectores y ocupaciones peor remunerados, especialmente en actividades relacionadas con los cuidados, el bienestar y los servicios personales, mientras permanecen infrarrepresentadas en profesiones de mayor remuneración como la ingeniería o las tecnologías de la información.
  • La segregación comienza en el sistema educativo: la elección de los estudios continúa reproduciendo estereotipos de género, con una baja presencia femenina en las titulaciones STEM y una elevada concentración en ramas tradicionalmente peor remuneradas.
  • Las nuevas normas europeas pueden contribuir a reducir estas desigualdades: el informe destaca el papel de la Directiva sobre transparencia salarial y de la Directiva relativa al equilibrio de género en los consejos de administración para avanzar hacia una mayor igualdad retributiva y de oportunidades.

El informe subraya la necesidad de abordar las desigualdades de género desde una perspectiva estructural, actuando tanto sobre el sistema educativo como sobre el funcionamiento del mercado de trabajo, ya que el incremento de la formación de las mujeres, por sí solo, no garantiza la igualdad salarial ni el acceso en condiciones de igualdad a los empleos de mayor calidad. Por ello, UGT considera prioritario:

  • Garantizar la aplicación efectiva de la Directiva europea sobre transparencia salarial, reforzando los mecanismos de control y corrección de las brechas retributivas.
  • Impulsar la negociación colectiva como instrumento esencial para eliminar las discriminaciones salariales y profesionales entre mujeres y hombres.
  • Promover la presencia de mujeres en las titulaciones y profesiones STEM, combatiendo los estereotipos de género desde las primeras etapas educativas.
  • Favorecer la incorporación y promoción de las mujeres en los sectores estratégicos y de mayor valor añadido.
  • Revalorizar los sectores altamente feminizados, especialmente los relacionados con los cuidados, garantizando salarios y condiciones laborales dignas.
  • Reforzar las políticas de conciliación y corresponsabilidad para evitar que las interrupciones en las carreras profesionales continúen penalizando a las mujeres.
  • Combatir la segregación ocupacional y garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso, la promoción profesional y la formación a lo largo de la vida.
  • Fortalecer el diálogo social y la participación sindical en el diseño y seguimiento de las políticas de igualdad retributiva y de empleo.

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