Menos despidos y empleo parcial, más diálogo social y vivienda: las claves de la propuesta sindical unitaria de UGT y CCOO

La propuesta llega para «dar continuidad» a la reforma laboral del 2021. Una norma que demuestra que «se puede crecer económicamente, creando empleo estable y de calidad, a la vez que se corrigen las desigualdades del sistema».


Cuatro propuestas en una. Este martes, los dos sindicatos mayoritarios —CCOO y UGT— han presentado una nueva propuesta sindical unitaria con cuatro frentes de actuación. Tres específicos del ámbito laboral: regulación de los despidos, limitación de los contratos a tiempo parcial y blindaje, por ley, del diálogo social. Una última de carácter general sobre el que es ya «el principal escollo de la clase trabajadora» en España: la vivienda.

La propuesta, ha explicado Javier Pacheco, secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones estratégicas de CCOO, llega para «dar continuidad» a la reforma laboral del año 2021. Una norma que, en palabras de Pacheco, ha demostrado que «se puede crecer económicamente, creando empleo estable y de calidad, a la vez que se corrigen las desigualdades del sistema». «Porque no», ha recalcado el sindicalista, «el crecimiento económico no está llegando a todo el mundo por igual«. 

Para reducir esta brecha, el primer frente de actuación es el mercado laboral. Al crecimiento sostenido del SMI y la mejora del sistema de pensiones, CCOO y UGT suman tres tareas pendientes. La primera, la reforma del sistema de despido. Un sistema, denuncian los agentes sindicales, que ni es suficientemente disuasorio para las empresas ni resarcitorio para los trabajadores, tal y como establece el Consejo de Europa (a través del Comité Europeo de Derechos Sociales).

Corregir esta vulneración, ha puesto sobre la mesa Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT, pasa, en primer lugar, por recuperar los salarios de tramitación. Una protección frente a los despidos improcedentes que se suprimió en España, «a espaldas del diálogo social», durante la época de Rajoy, a través de la reforma laboral del año 2012. A esta medida concreta, los sindicatos añaden dos objetivos.

Por un lado, diseñar un modelo que tenga en cuenta «los daños causados a la víctima de un despido injusto», aumentando los días de indemnización y fijando, además, indemnizaciones mínimas. Esta última propuesta, ha recordado Luján, no es nueva: llegó a estar recogida en legislación de la Transición. Por otro lado, construir un sistema disuasorio «que proteja al contrato y al trabajador», de forma que los despidos «dejen de compensar». ¿Cómo? Supervisando la «causalidad» —los motivos razonados— de la extinción de los contratos (especialmente durante los periodos de prueba) y, en caso de infracción, haciendo recaer el derecho a restablecer el contrato laboral en el trabajador, no en la empresa.

A la «arbitrariedad» de los despidos, le sigue la «gatera» de los contratos a tiempo parcial. Un modelo de contratación, critican los agentes sindicales, que se está utilizando «de manera abusiva» para sortear los criterios de flexibilidad de los contratos a jornada completa a través de las «horas complementarias». «La flexibilidad siempre tiene reglas, la disponibilidad, en cambio, responde al arbitrio de una de las partes», ha advertido, en esta línea, Pacheco. El empleo parcial, ha seguido desgranando el secretario de CCOO, tiene, además, un «claro» sesgo de género. Los datos lo corroboran. Según el INE, el 73,6% de los trabajadores con contrato a tiempo parcial en España son mujeres.

«El contrato a jornada completa tiene que ser el contrato por defecto en nuestro país;el contrato a tiempo parcial, una excepcionalidad». Esta es el marco que dibujan CCOO y UGT. Para lograrlo, lanzan dos propuestas. Por un lado, exigir la justificación razonada de cualquier contrato parcial. Por otro, regular las horas complementarias que, según denuncian, se retribuyen por debajo que las extraordinarias. «Tampoco obligan al preaviso, no está regulada su cuantía y no garantizan tender hacia la jornada completa», ha enumerado Pacheco.

Un último frente: la concertación social, «la mayor herramienta del movimiento sindical». Institucionalizarlo, ha concretado Luján, es una de sus prioridades. En esta línea, los sindicatos reclaman la creación de un Consejo del Diálogo Social. Un organismo que encabece el presidente del Gobierno y del que participen las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. El Consejo se regulará por su propia ley, que fijará tanto la financiación pública de la actividad sindical como sus marcos de actuación. «Porque», ha explicado el vicesecretario de UGT, «no queremos depender de las voluntades políticas«. El motivo, ha reivindicado, no es baladí: los convenios del 95% de los trabajadores —más de 12 millones de personas— dependen de ello.


Fuente: Menos despidos y empleo parcial, más diálogo social y vivienda: las claves de la propuesta sindical unitaria de CCOO y UGT | Público

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