Crece la presión a Starmer para que el Reino Unido vuelva al mercado único de la UE
El primer ministro briánico acelerará la legislación para alinearse con los estándares europeos, pero varias voces en su partido y en su Gobierno le piden un acuerdo más ambicioso de libre movimiento como los de Noruega o Suiza.
Diez años después del referéndum del Brexit, la economía británica sigue sufriendo las consecuencias y el Gobierno laborista se enfrenta al dilema de plantear la vuelta al mercado único. El primer ministro, Keir Starmer, aseguró en campaña que no se metería en una negociación para reincorporarse al espacio europeo, pero ahora aumentan las voces dentro de su partido y su Gobierno que le piden que lo haga.
El 23 de junio de 2016, el 51,9% de los británicos que votaron en el referéndum apoyó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, pero en la consulta no se interrogó sobre los términos. Después de cuatro años de debates internos, el Gobierno de Boris Johnson optó por la ruptura más radical. Otros países que no son miembros de la Unión Europea sí son parte del mercado único que supone el libre movimiento de personas, bienes y capitales: es el caso de Noruega, Liechtenstein e Islandia, que ahora incluso votará en referéndum su posible adhesión a la UE. Además, Suiza tiene acuerdos específicos que incluyen el libre movimiento de personas y de bienes según los sectores.
Starmer dijo en su programa electoral en 2024 que la vuelta al mercado único era “una línea roja”, en parte por el miedo a reactivar el debate sobre la inmigración europea. Pero el crecimiento anémico del Reino Unido, las pérdidas comerciales y las quejas continuas de las patronales por el exceso de burocracia post-Brexit y la falta de trabajadores están empujando al Gobierno laborista en otra dirección.
Después de tomar la decisión [de salir de la UE] todos nos quedamos un poco paralizados, fue traumático… Todo el mundo adoptó posiciones más propias de campaña, pero me gustaría pensar que ahora que tenemos que tomar decisiones sobre adónde vamos, tendremos una mirada un poco más calmada para examinar las evidencias
Marina Wheeler — abogada
Según estimaciones con datos de 2025, los efectos del Brexit han reducido el PIB británico hasta un 8%, el comercio, alrededor de un 15%, y las inversiones, un 18%. El impacto se ha ido notando de manera gradual mientras se han ido desplegando las nuevas reglas desde la salida oficial en 2020.
“No es sólo como pegarte un tiro en el pie, sino como amputarte tu propia pierna sin ninguna razón médica para hacerlo”, dijo hace unos días en Londres Alexander Stubb, el presidente de Finlandia y marido de una ciudadana británica.
Alinear la legislación a la UE
La posición oficial del Gobierno de Starmer ahora es que el Reino Unido va a alinear más sus estándares con los de la Unión Europea para facilitar el comercio, y planea presentar nueva legislación para ello este mayo para el discurso anual que pronuncia el rey enumerando las prioridades del Ejecutivo, según el Financial Times. Una de las legislaciones previstas del Gobierno, que tiene mayoría absoluta con holgado margen para aprobar cualquier norma, supone la adopción rápida de cualquier cambio normativo en la UE.
El Reino Unido y la Unión esperan anunciar de aquí al verano un acuerdo para el comercio de productos agrícolas y el Gobierno británico ya ha detectado 76 directivas y otras normas europeas que tendría que adoptar, que afectan a la mermelada de naranja o al pienso para mascotas.
El plan, según ha dicho en público la ministra de Economía, Rachel Reeves, es “reconectar” con el mercado único sector a sector. Parte de los acuerdos de cooperación es que el Gobierno británico sea informado y tenga la oportunidad de opinar cuando se estén negociando en Bruselas nuevos estándares.
Más ambición
Pero ministros y otros políticos laboristas quieren un plan más ambicioso, que incluya la reintegración en el mercado único.
El alcalde de Londres y figura popular en el partido, Sadiq Khan, va más lejos y pide que el Partido Laborista defienda la vuelta a la Unión Europea, como también piden ya el Partido Liberaldemócrata, el tercer grupo en el Parlamento, y el Partido Verde. Casi el 60% de los adultos en el Reino Unido creen que fue un error marcharse de la Unión Europea y la mayoría quieren reincorporarse, según los últimos datos de YouGov, de enero.
“El destino del Reino Unido y de Londres está en la Unión Europea”, dijo Khan en una entrevista en La Repubblica hace unos días. “Es un destino inevitable y cada vez más necesario en un mundo increíblemente inestable y con Donald Trump en el poder en Estados Unidos. Europa es nuestra única seguridad. Por eso le pido al primer ministro Keir Starmer y a nuestro Partido Laborista que vayamos a las próximas elecciones con la promesa de volver a la Unión Europea”.
También defiende que en esta legislatura, prevista hasta 2029, el Reino Unido se una a la unión aduanera primero y al mercado único después porque “ningún acuerdo comercial” será tan bueno para la economía británica como esos pasos.
“Debemos ser claros sobre los beneficios de la Unión Europea porque hemos visto la alternativa. Hemos visto lo que pasa cuando estás fuera de la Unión Europea: menos inversión en el Reino Unido, menos exportaciones”, dice Khan, que también habla del impacto negativo en Londres, la ciudad de la que depende gran parte de la economía británica, todavía más desigual y desequilibrada desde el punto de vista regional desde el Brexit.
Khan apunta a que Londres está perdiendo europeos: desde 2019, al menos 140.000 ciudadanos de la UE se han ido de la capital, lo que ha afectado especialmente a los sectores de la construcción y la hostelería.
“Maquillaje superficial”
La “línea roja” que se impuso Starmer en la campaña de las elecciones de 2024 en un país que sigue marcado por la división de quien votó a favor y en contra del Brexit es ahora un obstáculo para un escenario que cada vez tiene más apoyo popular y político.
“Es una pena que no podamos volver atrás en el tiempo y cambiar eso”, dice un ministro al Financial Times. “No podemos llevar la promesa del mercado único en nuestro próximo programa electoral porque eso significaría libertad de movimiento, pero debemos incluir la unión aduanera”.
Según Starmer, entrar en la unión aduanera pondría en peligro acuerdos comerciales, como el de Estados Unidos, que sigue siendo un compromiso más que una realidad. Pero ese u otros acuerdos apenas aportan unas décimas de PIB en comparación con las pérdidas más cuantiosas de estar fuera del mercado europeo vecino. Críticos de dentro y fuera del partido ven limitaciones a un paso considerado pequeño.
“Alinearse de manera unilateral es una especie de maquillaje superficial, no es algo serio”, dice a elDiario.es Marina Wheeler, abogada especialista en derechos humanos y que acaba de publicar un libro sobre el futuro de Europa durante el festival literario de Oxford. “Después de tomar la decisión todos nos quedamos un poco paralizados, fue traumático… Todo el mundo adoptó posiciones más propias de campaña, pero me gustaría pensar que ahora que tenemos que tomar decisiones sobre adónde vamos, tendremos una mirada un poco más calmada para examinar las evidencias”.
También recuerda un informe parlamentario recién publicado de la comisión de Exteriores que dice que a la política de reajuste del Gobierno británico con la UE le falta “dirección, definición e impulso”.
Wheeler, que estuvo casada hasta 2020 con Boris Johnson, se define como “eurófila”, pero también como partidaria de las reformas de la UE, por ejemplo para conseguir un mercado único más uniforme si el Reino Unido vuelve a entrar.
Varios diputados laboristas defienden una posición más ambiciosa en las negociaciones con la UE, especialmente ahora que el apoyo al Partido Laborista está bajando a favor de otros partidos abiertamente pro-UE como los verdes y los liberaldemócratas.
“El Reino Unido tiene que ir más lejos. Una unión aduanera no es una oferta seria en estas circunstancias para afrontar cómo el comercio puede ser utilizado como un arma contra nosotros”, escribía en The Guardian en enero Stella Creasy, veterana diputada laborista y presidenta de un grupo a favor de Europa dentro del partido. “El Partido Laborista tiene que estar abierto a renegociar todas las barreras a la cooperación, incluyendo la integración en el mercado único en un acuerdo similar al de Suiza”.
Fuente: Crece la presión a Starmer para que el Reino Unido vuelva al mercado único de la UE

