El Parlamento Europeo aprueba su informe sobre la crisis de la vivienda en la Unión Europea

El Parlamento Europeo ha aprobado, este 10 de marzo de 2026, en sesión plenaria su informe final sobre la crisis de la vivienda en la Unión Europea. El texto fue adoptado con 367 votos a favor, 166 en contra y 84 abstenciones.

El informe, elaborado por la Comisión Especial sobre la Crisis de la Vivienda, recoge una serie de recomendaciones dirigidas a mejorar el acceso a una vivienda digna, sostenible y asequible en la UE. Entre las medidas planteadas destacan la simplificación de los procedimientos de construcción y renovación, la movilización de inversión pública y privada -incluidos fondos europeos-, incentivos fiscales para hogares de rentas bajas y medias y el refuerzo de la vivienda pública y social.

El documento también aborda cuestiones como la regulación de los alquileres de corta duración, el impulso a la eficiencia energética del parque residencial y la necesidad de reforzar la industria europea de la construcción y la renovación. Se trata, además, del primer informe del Parlamento Europeo dedicado de forma exclusiva a la cuestión de la vivienda y servirá como base para el futuro Plan Europeo de Vivienda Asequible que prepara la Comisión Europea.

El Parlamento subraya que millones de ciudadanos europeos afrontan dificultades crecientes para acceder a una vivienda adecuada. El informe señala que esta situación responde a varios factores acumulados durante décadas, entre ellos una oferta insuficiente de vivienda asequible y sostenible, el desequilibrio persistente entre oferta y demanda y el aumento de los costes energéticos.

Entre los datos recogidos en el informe destacan los siguientes:

  • Entre 2010 y 2025, los alquileres aumentaron un 28,8 % en la Unión Europea.
  • En ese mismo periodo, el precio de la vivienda se incrementó un 60,5 %.
  • Más del 10 % de la población urbana destina más del 40 % de su renta disponible al pago de la vivienda.

A la luz de estos datos, el Parlamento considera que la falta de acceso a la vivienda constituye “la forma más grave de pobreza y exclusión social”. En este contexto, el informe plantea un conjunto de propuestas orientadas a aumentar la oferta de vivienda y facilitar el acceso a la misma.

Entre las principales medidas recogidas en el texto se encuentran:

  • Simplificar y digitalizar los procedimientos administrativos vinculados a la construcción y renovación de viviendas.
  • Mejorar la coordinación de los distintos fondos europeos y facilitar su utilización para proyectos de vivienda pública, social y asequible.
  • Introducir incentivos fiscales dirigidos a hogares de renta baja y media y promover alquileres de larga duración más asequibles.
  • Reforzar la oferta de vivienda pública y social para mejorar el acceso de los colectivos más vulnerables.
  • Impulsar la eficiencia energética del parque residencial y combatir la pobreza energética.

El informe también incorpora otras recomendaciones específicas relacionadas con el funcionamiento del mercado de la vivienda y con el desarrollo del sector de la construcción:

  • Abordar el impacto de los alquileres turísticos de corta duración en el acceso a la vivienda, permitiendo que las autoridades nacionales y locales adapten las medidas regulatorias a sus mercados.
  • Destinar fondos a la renovación energética de viviendas y mejorar los estándares de aislamiento, eficiencia energética y calidad del aire en nuevas construcciones.
  • Reforzar la capacidad industrial europea en el ámbito de la construcción y la renovación mediante el impulso a materiales y tecnologías innovadoras y sostenibles.
  • Fortalecer el mercado único de materias primas y promover el uso de materiales producidos en la Unión Europea en proyectos financiados con fondos comunitarios.
  • Mejorar las condiciones laborales en el sector de la construcción, garantizar salarios justos y reforzar la formación profesional.

El texto también pone de relieve la necesidad de reforzar los derechos de los inquilinos, combatir situaciones extremas de exclusión residencial como el sinhogarismo y fomentar modelos de vivienda social, cooperativa y sin ánimo de lucro, así como mejorar la transparencia en el mercado inmobiliario y abordar prácticas que puedan limitar la accesibilidad de la vivienda.

Desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores valoramos que el Parlamento Europeo haya situado la crisis de la vivienda como una cuestión prioritaria en la agenda política europea. Aunque el informe final está lejos de recoger todas las medidas que serían necesarias para abordar plenamente este problema estructural, sí incorpora algunos avances que permiten seguir impulsando el debate y la acción a escala europea.

El acceso a una vivienda digna y asequible es un elemento central para la cohesión social, la igualdad de oportunidades y la calidad de vida de la ciudadanía, y afecta de manera directa a trabajadores y trabajadoras, especialmente a jóvenes, familias y colectivos vulnerables. Desde UGT seguiremos analizando el desarrollo de las iniciativas europeas en este ámbito y defendiendo la necesidad de reforzar las políticas públicas de vivienda y ampliar la oferta de vivienda asequible.

Al mismo tiempo, consideramos imprescindible abordar con mayor decisión problemas que están agravando la situación actual, como el impacto de los alquileres turísticos de corta duración en el acceso a la vivienda en numerosas ciudades, así como el incremento de situaciones de exclusión residencial y sinhogarismo. Ambos fenómenos afectan de forma directa a la clase trabajadora y requieren respuestas firmes y coordinadas por parte de las instituciones europeas, nacionales y locales.

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