El Consejo acuerda nuevas normas para reducir la deforestación y la degradación forestal a nivel mundial

El Consejo Europeo ha adoptado su posición negociadora (orientación general) sobre una propuesta para minimizar el consumo de productos que contribuyen a la deforestación o la degradación forestal.

El Consejo ha acordado establecer normas obligatorias de diligencia debida para todos los agentes y comerciantes que introducen y comercializan en el mercado de la Unión o exportan desde él los productos siguientes: aceite de palma, carne de vacuno, madera, café, cacao y soja. Las normas también se aplican a una serie de productos derivados, como el cuero, el chocolate y el mobiliario.

El Consejo ha simplificado y aclarado el sistema de diligencia debida, preservando al mismo tiempo un alto nivel de ambición medioambiental. La orientación general evita la duplicación de obligaciones y reduce la carga administrativa para los agentes y las autoridades de los Estados miembros. También añade la posibilidad de que los agentes pequeños se apoyen en agentes de mayor tamaño para la preparación de las declaraciones de diligencia debida.

El Consejo ha acordado establecer un sistema de evaluación comparativa que asigna a terceros países y a países de la UE un nivel de riesgo relacionado con la deforestación que determinaría el tenor de las obligaciones específicas de los agentes y las autoridades de los Estados miembros de llevar a cabo inspecciones y controles, lo que implicaría un seguimiento exhaustivo para los países de riesgo alto y un procedimiento simplificado de diligencia debida para los países de riesgo bajo. Asimismo, ha mantenido disposiciones relativas a sanciones efectivas, proporcionadas y disuasorias y a una mayor cooperación con los países socios, tal como propuso la Comisión.

El Consejo ha modificado la definición de «degradación forestal» para que abarque los cambios estructurales de la cubierta forestal en forma de conversión de bosques primarios en repoblaciones forestales o en otras superficies boscosas, y ha reforzado los aspectos relativos a los derechos humanos del texto.

Desde UGT, tomando en consideración que la deforestación, el cambio de usos y la degradación del suelo, o la sobreexplotación de recursos naturales tienen un evidente vínculo con el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad, valoramos la implementación de mecanismos dirigidos a su lucha y freno, basándose en un modelo económico sostenible, bajo en emisiones y rico en empleo digno y de calidad, a través de una transición justa que proteja los derechos de las personas trabajadoras y combata, a su vez, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.